¿Qué retos supondrá la inteligencia artificial para la práctica jurídica?

05-2019

La firma internacional Bird & Bird ha participado recientemente en la primera sesión de los Debates de Actualidad Jurídica organizados por la Universidad Europea de Madrid, centrados en esta edición en “Los nuevos retos de los despachos de abogados frente a la inteligencia artificial”.

La jornada consistió en una mesa de debate en la que participaron Antonio Garrigues Walker, presidente de honor de Garrigues Abogados; Juan Avilés, director tecnológico de IBM SPGI; Esther Montalvá, diputada responsable de asuntos digitales del ICAM, y Alexander Benalal, socio y codirector del Área de Derecho Comercial y Nuevas Tecnologías de Bird & Bird. Moderó el encuentro Natalia del Barrio, vicedecana de Ciencias Jurídicas y Políticas de la Universidad Europea de Madrid.

La introducción a la mesa corrió a cargo de Marta Muñiz, decana de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación de la Universidad Europea de Madrid, quién destacó que el sector legal se encuentra inmerso en una transformación digital y cultural, y que la inteligencia artificial plantea desafíos legales múltiples, como la necesidad de acceso a datos por parte de las empresas, así como la responsabilidad que pueda derivarse de su utilización. Muñiz planteó, entre otros temas, cómo la economía digital afectará a la automatización del trabajo.

Sobre este tema, el socio de Bird & Bird Alexander Benalal apuntó que “no hay que tener miedo a los cambios tecnológicos porque se trata de procesos graduales, que suceden en un espacio temporal largo, de más de 2-3 años”. Benalal afirmó que la abogacía es una profesión en constante evolución, y que hay que acompañar ese cambio. “La transformación digital forma parte de Bird & Bird desde sus inicios, tenemos Inteligencia Artificial en todos los ámbitos y buscamos constantemente productos que ayuden a nuestros clientes a complementar sus servicios. Aportamos valor y respondemos a las necesidades reales de nuestros clientes.”

Los expertos coincidieron en la necesidad del derecho de adaptarse a la transformación de las nuevas tecnologías, respetando siempre el Código Deontológico de la Abogacía Española. Esther Montalvá, diputada responsable de asuntos digitales del ICAM, puso sobre la mesa varias cuestiones sobre cuáles son los límites de la personificación de la IA, y si debemos considerar a los robots como colaboradores con una personalidad individual, así como plantearnos la creación de una persona cibernética. “¿Cuáles son los límites de los chatbot?”, cuestionó a los asistentes.

Asimismo, los panelistas pusieron énfasis en la importancia de que la tecnología tiene que acompañar al ser humano en todo el proceso, y en cómo de importante es mantener el secreto profesional. “El ser humano se ha ido adaptando a todos los cambios históricos, no hay que mitificar los conceptos, sino mejorar tecnológicamente con garantías éticas”, apuntó Garrigues Walker, de Garrigues Abogados.

Ante la cuestión de si la economía digital afectará a la automatización del trabajo, los ponentes coincidieron en que esto no ocurrirá y que uno de los grandes retos en la práctica jurídica será buscar nuevas fórmulas de formación en las etapas más incipientes de los abogados en que se realizan acciones más mecánicas, como en la parte inicial de las due dilligence. “La presencia del profesional siempre será necesaria ya que el margen de error en la IA existe y el abogado es quién tendrá que controlar el proceso”, concluyeron.